La Unión Europea ha comprometido 6.000 millones de euros de su presupuesto para los próximos dos años, con la intención de hacer frente a la situación de millones de jóvenes en toda Europa que ni estudian ni trabajan. De esa cantidad, aproximadamente 1.800 millones de euros corresponderían a España por su alta tasa de desempleo juvenil, que afecta ya a un millón de jóvenes menores de 25 años.

El acceso a esos fondos queda supeditado a que el Gobierno detalle cómo se va a fomentar el empleo, y en esa línea, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha reclamado a los Estados miembros que “deben finalizar sus planes para la ‘garantía juvenil’ lo antes posible«.

En la rueda de prensa posterior a la II Conferencia Europea sobre el Fomento del Empleo Juvenil, Van Rompuy ha avisado de que «de lo contrario, la financiación comunitaria no podrá beneficiar a las regiones más afectadas desde el 1 de enero de 2014, lo que sería una ocasión perdida».

Las ayudas europeas deben servir para poner en marcha en todos los Estados miembros la denominada ‘garantía juvenil’: el compromiso de ofrecer a los menores de 25 años que abandonan el sistema educativo o que están en paro, un trabajo, una formación adicional o prácticas en un plazo máximo de 4 meses.

El presidente del Gobierno tiene previsto utilizar las ayudas provenientes de los fondos europeos para reducir o eximir las cotizaciones a la Seguridad Social de empresas que contraten a jóvenes, ya que considera que es “la forma más rápida para crear empleo”.

Fuentes: COMFIARTVE20min